26 Ago Mediación, conciliación y acuerdos ante notario: en recuerdo de Santiago García Ortiz
Mediación, conciliación y acuerdos ante notario: en recuerdo de Santiago García Ortiz
De regreso de las vacaciones he conocido una noticia que me ha entristecido. El pasado mes de julio falleció el notario Santiago García Ortiz, antiguo alumno de La Salle Bonanova y con quien tuve la oportunidad de mantener una larga relación profesional.
Santiago desarrolló una extensa trayectoria que le llevó por diferentes notarías hasta llegar a Barcelona. Ejerció en Sants, en el Passeig del Vapor Vell, y posteriormente trasladó su despacho a la zona de la avenida Josep Tarradellas, donde continuó su actividad hasta su jubilación en el año 2020, en aquellos meses tan difíciles marcados por la pandemia.
A lo largo de mi trayectoria profesional he tenido relación con diferentes notarios, pero si tuviera que destacar a uno por encima de todos, sin duda sería Santiago. Y no únicamente por su extraordinaria profesionalidad. Si algo recuerdo especialmente de él es su humanidad, proximidad y curiosidad por conocer aquello que hacíamos sus clientes. Se interesaba por nuestras empresas, por nuestros proyectos, por cómo evolucionaban y también por las personas que había detrás.
Había, además, algo que, a mi entender, le diferenciaba especialmente. Ese interés no se limitaba a la sala de firmas ni a los momentos estrictamente vinculados a una escritura o una operación. Santiago propiciaba conversaciones informales fuera de ese entorno. Le gustaba conversar, preguntar, escuchar, conocer mejor nuestros proyectos y saber qué estábamos haciendo.
Era una persona con curiosidad intelectual, interés por aprender y una visión abierta y cosmopolita. Esa combinación entre rigor profesional y proximidad humana hacía que tratar con él resultara especialmente agradable.
También supo rodearse de un magnífico equipo humano y profesional. Entre las personas que estuvieron a su lado destacaría especialmente a Pep Cruells, Lorena Alcántara y Natàlia, que contribuyeron a hacer de aquella notaría un lugar cercano y de confianza para quienes acudíamos a ella.
Mediación, conciliación y notariado: profesiones que pueden complementarse
Este recuerdo de Santiago me lleva también a reflexionar sobre una función del notariado que quizá no siempre relacionamos suficientemente con la mediación, la conciliación y los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC).
Cuando dos personas consiguen resolver un conflicto mediante una mediación o una conciliación, alcanzar un acuerdo es, naturalmente, el principal objetivo. Pero después aparece otra cuestión que también es importante: ¿qué hacemos con ese acuerdo?
¿Es suficiente con firmarlo? ¿Conviene acudir a un notario? ¿Se puede elevar a escritura pública? ¿Qué ventajas puede tener hacerlo?
La respuesta dependerá de las circunstancias de cada caso.
¿Se puede elevar un acuerdo de mediación a escritura pública?
Sí. La legislación sobre mediación en asuntos civiles y mercantiles prevé expresamente que las partes puedan elevar el acuerdo de mediación a escritura pública para configurarlo como título ejecutivo.
Para hacerlo deben cumplirse los requisitos establecidos legalmente. El notario comprueba el cumplimiento de estos requisitos y que el contenido del acuerdo no sea contrario a Derecho.
La intervención del notario no significa volver a negociar aquello que las partes ya han acordado. La negociación se ha producido antes, con la intervención del mediador o mediante el procedimiento correspondiente. La notaría aparece en una fase posterior, cuando las partes quieren dar al acuerdo la forma y los efectos jurídicos que correspondan.
Y esto puede tener una importancia práctica considerable.
Pensemos, por ejemplo, en un conflicto entre socios, una deuda entre empresas, obligaciones económicas que deban cumplirse durante un período determinado o determinados acuerdos patrimoniales en los que las partes quieran disponer de una mayor seguridad jurídica.
Esto no significa que todos los acuerdos de mediación o conciliación deban pasar por una notaría. Habrá acuerdos para los que será suficiente el documento firmado por las partes y otros en los que, por su contenido o por los efectos jurídicos que se quieran conseguir, sea conveniente o necesario recurrir a otras formas de formalización.
Lo importante es analizar cada acuerdo y determinar cuál es la solución más adecuada.
Los MASC y la importancia de formalizar correctamente los acuerdos
Esta cuestión adquiere todavía mayor interés con el protagonismo que actualmente tienen los Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC) en nuestro ordenamiento jurídico.
La Ley Orgánica 1/2025 ha reforzado la negociación y los MASC en el ámbito civil y mercantil y regula también la eficacia y la formalización de los acuerdos alcanzados. Entre las posibilidades previstas se encuentra la elevación a escritura pública o, cuando corresponda, la homologación judicial.
Por ello creo que la resolución de un conflicto no debería contemplarse únicamente desde la perspectiva de conseguir que dos partes alcancen un entendimiento.
Alcanzar un acuerdo es importante. Formalizarlo bien, también.
Mediadores, conciliadores, abogados y notarios
Mi experiencia profesional me ha llevado a valorar cada vez más la complementariedad entre profesionales.
El mediador facilita que las partes puedan comunicarse, identificar sus intereses y construir sus propias soluciones. El conciliador puede desarrollar una función más propositiva para facilitar el acercamiento. Los abogados asesoran jurídicamente a las partes y protegen sus intereses. Y los notarios aportan la seguridad jurídica propia de su función y pueden intervenir en la formalización de determinados acuerdos.
Son funciones diferentes, pero perfectamente complementarias.
Además, la aportación del notariado no se limita a aquello que sucede después de un conflicto. Una escritura correctamente planteada, unos estatutos bien redactados, una adecuada planificación sucesoria o una operación empresarial bien documentada pueden contribuir a evitar muchos problemas posteriores.
Existe, por tanto, una importante función de prevención de los conflictos que también merece ser reconocida.
Resolver el conflicto y conseguir que la solución perdure
Como abogado, mediador de conflictos y conciliador en Barcelona, intervengo en conflictos familiares, empresariales, societarios, vecinales, comunitarios y civiles de distinta naturaleza.
Una parte importante de mi trabajo consiste en ayudar a las personas a intentar encontrar una solución antes de que el conflicto termine, o continúe, en los tribunales. Pero cuando se alcanza un acuerdo también considero importante valorar con las partes cómo debe quedar documentado y, cuando sea necesario, contar con los profesionales correspondientes para formalizarlo correctamente.
No hay dos conflictos iguales y tampoco todos los acuerdos necesitan la misma solución jurídica.
Precisamente por ello considero especialmente interesante la colaboración entre mediadores, conciliadores, abogados y notarios. No se trata de sustituir la función de unos por la de otros, sino de saber cuándo puede aportar valor cada uno de los profesionales.
Y vuelvo entonces al origen de estas líneas.
Recordar a Santiago García Ortiz es también una oportunidad para reconocer la aportación del notariado a la seguridad jurídica y a la prevención de los conflictos.
Pero, en mi caso, por encima de todo, es el recuerdo de un excelente profesional y de una persona cercana, curiosa y profundamente interesada por las personas y por los proyectos que pasaban por su notaría.
La fotografía que acompaña estas líneas muestra la chimenea del antiguo Vapor Vell de Sants, todo un símbolo de un entorno estrechamente vinculado a una de sus últimas etapas profesionales en Barcelona.
Comparto este recuerdo con agradecimiento por tantos años de relación profesional.
Descansa en paz, Santiago.
Contacto
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🌐 mediadorconflictos.com
Daniel Sererols Villalón
Abogado, mediador de conflictos y conciliador
Barcelona
