Las empresas también necesitan conciliación

Las empresas también necesitan conciliación: una oportunidad para preservar el valor de las PYMES

La conciliación privada es una herramienta eficaz para ayudar a las empresas a resolver discrepancias entre socios, administradores y equipos directivos, contribuyendo a preservar el valor del proyecto empresarial.

Hoy, 27 de junio, se celebra el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas. Es una buena oportunidad para reconocer la contribución que las PYMES realizan a nuestra economía, pero también para reflexionar sobre un aspecto que, con demasiada frecuencia, queda en un segundo plano: la forma en que se gestionan las diferencias entre las personas que forman parte de un mismo proyecto empresarial.

Cuando pensamos en una empresa, solemos hablar de productos, servicios, clientes, facturación o resultados. Sin embargo, detrás de cualquier empresa hay personas. Y son precisamente las relaciones entre esas personas las que, en muchas ocasiones, terminan determinando el futuro de la organización.

Las discrepancias pueden aparecer en cualquier momento. Entre socios que dejan de compartir la misma visión del negocio. Entre administradores que mantienen criterios distintos sobre la dirección de la sociedad. En empresas familiares donde se mezclan las relaciones personales con las responsabilidades empresariales. También pueden surgir entre equipos directivos, trabajadores, clientes o proveedores. Forman parte de la realidad de cualquier organización.

Cuando esto sucede, es habitual pensar que solo existen dos alternativas: llevar el desacuerdo a los tribunales o dejar pasar el tiempo con la esperanza de que la situación termine mejorando. La experiencia demuestra que existen otras vías que pueden ayudar a preservar tanto la empresa como las relaciones entre las personas implicadas.

La mediación empresarial es una de esas herramientas. Permite crear un espacio confidencial para que las partes recuperen el diálogo y puedan construir conjuntamente una solución.

Hay situaciones, sin embargo, en las que las diferencias están tan consolidadas que las partes necesitan algo más. Es en esos casos cuando la conciliación privada adquiere una especial relevancia.

A diferencia de la mediación, la conciliación permite que el conciliador, después de escuchar a las partes y estudiar la documentación disponible, elabore una propuesta técnica de resolución orientada a facilitar un acuerdo.

Esta propuesta no impone ninguna decisión ni sustituye la voluntad de las partes. Su valor consiste en aportar una visión imparcial, estructurada y fundamentada sobre una situación que, con frecuencia, las personas implicadas ya no son capaces de analizar con la perspectiva necesaria.

El verdadero valor de una propuesta técnica de resolución no se encuentra únicamente en el documento que reciben las partes. Nace mucho antes. Nace de la escucha, del análisis riguroso de la documentación, de la identificación de los intereses de cada una de las partes y de la capacidad para ofrecer una propuesta objetiva, construida desde el conocimiento jurídico y de la realidad empresarial.

La conciliación privada puede resultar especialmente útil cuando existen discrepancias entre socios, desacuerdos entre administradores, dificultades derivadas del relevo generacional, diferencias sobre la valoración de una empresa o de las participaciones sociales, o cualquier otra situación que pueda afectar al buen funcionamiento de una organización.

Desde mi experiencia como abogado, mediador y conciliador en Barcelona, considero que la conciliación privada es una herramienta todavía poco conocida dentro del ámbito empresarial y que, sin embargo, puede aportar un valor extraordinario en determinadas situaciones. No se trata únicamente de facilitar la comunicación entre las partes. Se trata también de aportar criterio, objetividad y una propuesta técnica de resolución que ayude a las personas implicadas a valorar alternativas y a tomar decisiones con una visión más amplia.

Coincidiendo con el Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, creo que también es un buen momento para recordar que proteger una empresa no consiste únicamente en gestionar correctamente sus recursos económicos. También significa preservar las relaciones entre las personas que la hacen posible.

Porque una empresa es mucho más que sus balances. Es un proyecto compartido. Y cuando aparecen las discrepancias, gestionarlas adecuadamente también es una forma de proteger su futuro.

Los conflictos forman parte de la vida de cualquier empresa. Lo que con frecuencia marca la diferencia es la forma de afrontarlos. La mediación y, especialmente, la conciliación privada, ofrecen un espacio y una metodología que pueden ayudar a preservar tanto el valor del proyecto empresarial como las relaciones entre las personas que forman parte de él.

Si su empresa se encuentra ante un desacuerdo entre socios, administradores u otras personas con responsabilidades dentro de la organización, la mediación y la conciliación privada pueden ofrecer una alternativa eficaz para facilitar acuerdos, preservar el valor del proyecto empresarial y evitar, siempre que sea posible, un procedimiento judicial.

 

Daniel Sererols Villalón

Abogado · Mediador de conflictos · Conciliador

Especializado en mediación y conciliación privada en el ámbito empresarial, familiar y comunitario.

Barcelona

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