28 Nov ¿Vale la pena ir a mediación antes que a un juicio?
¿Vale la pena ir a mediación antes que a un juicio?
La entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, aplicable desde abril de 2025, ha cambiado significativamente la forma en que se gestionan los conflictos en España. La nueva normativa introduce la obligatoriedad de acudir a un Mecanismo Adecuado de Solución de Controversias (MASC) en muchos procedimientos, y entre ellos destaca la mediación como una herramienta ágil, eficaz y humana.
Cada vez más personas, familias, comunidades de propietarios y organizaciones de todo tipo descubren que acudir a un mediador o mediadora profesional antes de iniciar un juicio no solo es un requisito en numerosos casos: también es la vía más inteligente para resolver conflictos sin convertirlos en una confrontación judicial.
Pero la pregunta clave sigue siendo: ¿vale la pena ir a mediación antes que a un juicio?
La respuesta, en la gran mayoría de situaciones, es sí. Y a continuación te explico por qué.
- Mediación vs. Juicio: comparación real de costes, tiempos y desgaste emocional
Costes económicos
- Mediación:
El precio suele situarse entre 50 y 150 euros por sesión, dependiendo de la complejidad del caso y del número de personas implicadas. Muchos conflictos se resuelven en dos a cuatro sesiones, por lo que el coste total es reducido. Habitualmente, el gasto se reparte entre las partes, y además no existe riesgo de condena en costas, lo cual disminuye aún más la carga económica. - Juicio:
Un procedimiento judicial civil puede costar entre 2.000 y 10.000 euros, considerando honorarios de abogado, procurador, peritos y eventuales recursos. A esto se suma el riesgo de condena en costas, que puede duplicar o incluso triplicar la inversión inicial. En resumen, un juicio puede resultar entre cinco y veinte veces más caro que una mediación.
Tiempos de resolución
- Mediación:
La mediación permite resolver la mayoría de disputas en un plazo de dos semanas a dos meses, gracias a la flexibilidad de horarios y a la ausencia de trámites burocráticos complejos. - Juicio:
Un procedimiento judicial civil suele prolongarse entre uno y tres años. En asuntos más complejos o con recursos, los tiempos pueden llegar a cuatro o seis años. La carga de trabajo de los juzgados, los aplazamientos y la burocracia alargan notablemente los plazos.
Desgaste emocional
- Mediación:
Fomenta un espacio seguro, confidencial y estructurado en el que las personas pueden expresarse libremente, escucharse y reconstruir puentes. Reduce la tensión, favorece acuerdos equilibrados y protege las relaciones futuras. - Juicio:
La vía judicial suele generar estrés, incertidumbre y un clima de confrontación que deteriora las relaciones de forma significativa. La lógica de “ganar-perder” y la larga duración del proceso aumentan el desgaste emocional.
- ¿Para qué conflictos es especialmente útil la mediación?
La mediación permite resolver de manera ágil y personalizada conflictos como:
Conflictos personales y familiares
- desacuerdos entre parejas,
- problemas de comunicación,
- organización del cuidado de familiares,
- acuerdos de parentalidad (si no concurren situaciones de violencia).
Conflictos vecinales y en comunidades de propietarios
- ruidos,
- usos indebidos de espacios comunes,
- impagos,
- tensiones entre vecinos,
- desacuerdos con la administración de la comunidad.
Conflictos en organizaciones de todo tipo
(empresas, partidos políticos, organizaciones deportivas, sindicatos, asociaciones, fundaciones, etc.)
- discrepancias internas,
- problemas de comunicación en equipos,
- tensiones en la toma de decisiones,
- relaciones laborales deterioradas.
Impagos, deudas y otros supuestos donde la mediación es requisito
Con la LO 1/2025, en numerosas reclamaciones de cantidad y controversias económicas es obligatorio intentar un MASC antes de acudir al juzgado. La mediación, además de cumplir la ley, evita procesos judiciales largos, caros y desgastantes.
- Las ventajas clave de la mediación
- Rápida: no depende de la saturación de los juzgados.
- Económica: costes mucho menores.
- Flexible: se adapta al conflicto y a las personas.
- Confidencial: lo hablado no puede usarse en juicio.
- Voluntaria: las partes conservan el control del proceso.
- Duradera: los acuerdos alcanzados tienden a cumplirse más que las sentencias.
- Empodera: las personas participan activamente en la solución.
- Reduce daños: ayuda a preservar relaciones personales y profesionales.
- ¿Cuándo no se puede utilizar la mediación?
(Art. 3.3 de la Ley 5/2012, todavía aplicable como referencia)
Existen ciertos supuestos en los que no está permitido recurrir a la mediación:
- Violencia de género o violencia doméstica, cuando exista indicio o procedimiento abierto.
- Cuestiones que afecten a derechos indisponibles, como estado civil, filiación, capacidad, o aspectos relevantes que afecten a menores.
- Procedimientos penales, salvo en contextos regulados de justicia restaurativa.
- Asuntos administrativos en los que la Administración no pueda negociar.
- Situaciones con abuso, intimidación o grave desigualdad, que impidan negociar en igualdad de condiciones.
Para el resto de conflictos, la mediación es una herramienta valiosísima para encontrar soluciones eficaces y sostenibles.
- ¿Entonces, vale la pena ir a mediación antes que a juicio?
Sin duda, sí.
En la mayoría de casos, la mediación ofrece:
- menos tiempo,
- menos dinero,
- menos tensión,
- más control sobre la solución,
- mejores relaciones posteriores.
Acudir a un mediador de conflictos profesional es una decisión estratégica, eficiente y humana.
Si necesitas mediación, puedo ayudarte
Soy Daniel Sererols Villalón, mediador de conflictos y conciliador privado registrado en el Ministerio de Justicia, en el Centre de Mediació de Catalunya, en el ICAB (Il·lustre Col·legi de l’Advocacia de Barcelona) y miembro de la ACDMA (Associació de Professionals de la Mediació de Conflictes de Catalunya).
📞 Teléfono: 661 463 306
📧 Email: daniel@mediadorconflictos.com
🌐 Web: www.mediadorconflictos.com
Estoy aquí para ayudarte a resolver tu conflicto de forma rápida, justa y con el menor desgaste posible.