Derecho sistémico, propósito de vida y elección profesional

Derecho sistémico, propósito de vida y elección profesional: una mirada transformadora para la mediación y la formación

En el ámbito de la mediación de conflictos y de las nuevas formas de entender el derecho, en los últimos años ha ido ganando relevancia un enfoque que aporta profundidad humana, comprensión de contexto y una visión más amplia de la realidad: el derecho sistémico. No se trata únicamente de una corriente jurídica, sino de una manera de mirar las relaciones, los conflictos y las decisiones vitales desde una perspectiva integradora que conecta lo personal, lo familiar, lo social y lo profesional.

Precisamente esta mirada fue el eje central de la visita realizada el viernes 13 de febrero de 2026 por Enric Soriano Ortín a La Salle Gràcia, donde ofreció una exposición de gran valor pedagógico dirigida al alumnado de ciclos formativos. Enric Soriano es considerado hoy un referente europeo en derecho sistémico y mediación, y su presencia supuso una oportunidad excepcional para acercar a los estudiantes conceptos que habitualmente no se abordan en el currículo académico tradicional pero que resultan esenciales para su desarrollo personal y profesional.

Cabe destacar además que Enric Soriano es miembro activo del Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona, institución de la que también forma parte quien suscribe estas líneas. Ambos compartimos no solo la profesión de abogado, sino también la condición de mediadores registrados en dicho colegio, lo que refuerza la conexión entre práctica jurídica, mediación de conflictos y enfoque sistémico desde una base profesional común.

¿Qué es el derecho sistémico?

El derecho sistémico es una corriente que integra conocimientos del derecho con aportaciones de la psicología sistémica, las constelaciones familiares, la mediación y la facilitación de soluciones dialogadas. Parte de la idea de que los problemas jurídicos no son únicamente cuestiones normativas, sino manifestaciones de dinámicas humanas más profundas que involucran relaciones, historias familiares, lealtades invisibles y patrones que se repiten.

Este enfoque no sustituye al derecho tradicional, sino que lo complementa. Invita a los profesionales jurídicos —abogados, mediadores, facilitadores de conflictos y operadores jurídicos en general— a ampliar la mirada para comprender mejor el origen de las disputas y promover soluciones más conscientes, sostenibles y respetuosas con todas las partes implicadas. En este sentido, el derecho sistémico conecta de forma natural con la mediación de conflictos, la cultura del acuerdo y la búsqueda de soluciones que tengan en cuenta no solo la norma, sino también a las personas.

El concepto de sistema y la mirada sistémica

Cuando hablamos de “sistema” nos referimos a un conjunto de elementos interrelacionados que influyen entre sí. Una familia es un sistema, una empresa es un sistema, un aula es un sistema, e incluso una trayectoria profesional puede entenderse como parte de un sistema mayor. La mirada sistémica propone observar no solo el hecho aislado, sino el entramado de relaciones, influencias y contextos que lo rodean.

Esta forma de entender la realidad tiene raíces en distintos países y disciplinas. En Brasil, por ejemplo, el juez Sami Storch ha sido uno de los pioneros en la incorporación de dinámicas sistémicas en el ámbito judicial. En el contexto europeo y español, diferentes juristas, formadores y autores especializados han publicado obras y desarrollado programas formativos sobre derecho sistémico, contribuyendo a su expansión y consolidación como enfoque complementario al derecho clásico.

Propósito de vida y elección profesional

La exposición de Enric Soriano en La Salle Gràcia no se limitó a una explicación teórica. Conectó el derecho sistémico con una cuestión especialmente relevante para estudiantes de ciclos formativos: el propósito de vida y la elección profesional. A través de dinámicas breves, seguras y no invasivas, el alumnado pudo reflexionar sobre su historia personal, sus talentos, las influencias familiares y la coherencia entre sus estudios y su proyecto vital.

Este enfoque resulta especialmente oportuno en una etapa en la que muchos estudiantes se encuentran decidiendo su incorporación al mercado laboral o redefiniendo su trayectoria. Comprender por qué se elige un camino, qué talentos se poseen y qué valores sostienen esa elección aporta claridad, motivación y sentido. Desde la perspectiva de la mediación y la gestión de conflictos, este trabajo interno también favorece la madurez emocional, la responsabilidad personal y la capacidad de diálogo, competencias clave tanto en el ámbito profesional como en la vida cotidiana.

Formación, mediación y valor pedagógico

La jornada tuvo además un componente simbólico. Fue un viernes lluvioso, climatológicamente inestable, y sin embargo la sesión aportó reflexión, serenidad y energía positiva en un momento de cansancio habitual de final de semana. El uso de imágenes, ejemplos prácticos y ejercicios guiados ayudó a mantener la atención y a generar un ambiente de participación consciente. Las fotografías tomadas durante la sesión reflejan precisamente ese clima de interés y conexión.

La presencia de ponentes especializados en ámbitos como la mediación, las habilidades relacionales o la mirada sistémica refuerza el valor pedagógico de los centros educativos que apuestan por una formación integral. Tiempo atrás, el alumnado ya había podido disfrutar de la intervención de Amina Menni con una brillante exposición sobre soft skills, y ahora la visita de Enric Soriano consolidó esta línea de apertura hacia conocimientos que combinan derecho, desarrollo personal y facilitación de soluciones.

En este contexto también es justo reconocer la implicación de profesionales del propio centro educativo, como Marta Carruesco y Gemma Pellicé, compañeras docentes comprometidas con una formación integral del alumnado. En el caso de Gemma Pellicé, además de su labor docente, destaca su faceta como mediadora y su marcado perfil sistémico en la práctica profesional, lo que aporta un valor añadido tanto a sus capacitaciones como a su manera de abordar los problemas y la resolución de conflictos. Esta combinación de docencia, mediación e intervención social desde una mirada sistémica enriquece de forma notable los procesos educativos y los espacios de acompañamiento personal y grupal.

Derecho sistémico y mediación de conflictos

Desde la perspectiva de la mediación de conflictos, el derecho sistémico ofrece herramientas especialmente valiosas. Permite comprender que detrás de una disputa legal suele haber emociones, historias no resueltas, expectativas frustradas y dinámicas relacionales complejas. Integrar esta mirada no significa abandonar la norma jurídica, sino enriquecerla con una dimensión humana que favorece acuerdos más duraderos y soluciones más equilibradas.

Para quienes trabajamos en mediación, facilitación de soluciones y gestión de conflictos, esta corriente representa una oportunidad de evolución profesional. Invita a escuchar más allá de las palabras, a observar los contextos y a entender que cada conflicto es también una posibilidad de aprendizaje y transformación.

La visita de Enric Soriano a La Salle Gràcia fue, en definitiva, un ejemplo de cómo el derecho, la mediación y el desarrollo personal pueden dialogar entre sí. En un momento clave para estudiantes que se preparan para su incorporación al mundo laboral, introducir conceptos como propósito de vida, mirada sistémica y responsabilidad personal no solo enriquece su formación académica, sino que también contribuye a formar profesionales más conscientes, más dialogantes y mejor preparados para gestionar conflictos y construir soluciones en entornos cada vez más complejos.

 

Barcelona, 14 de febrero del 2026

 

Daniel Sererols Villalón

Tel. (34) 661.463.306

daniel@mediadorconflictos.com

dsererols@lasalle.cat

 

 

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